Antes de publicar una foto de un cliente
Un buen resultado puede ser una gran historia, pero la imagen de una persona merece cuidado. Antes de grabar o fotografiar a un cliente, explícale qué quieres hacer y dónde quieres compartirlo. No presupongas que aceptar una foto equivale a aceptar su publicación.
Habla antes de sacar la cámara
Separa la prestación del servicio de la participación en tus redes. La persona debe poder decir que no sin que cambie la atención que recibe. Indica qué imagen o vídeo utilizarás, qué redes usarás y si lo quieres emplear también en publicidad. No amplíes después el uso sin revisar la autorización.
Deja constancia y ofrece un contacto
Documenta la autorización de forma adecuada a tu caso e informa sobre quién gestiona los datos y cómo ejercer los derechos. Guarda la evidencia de manera segura, con acceso limitado. Evita acumular copias de documentos de identidad si no son necesarias. Acuerda un canal para que la persona pueda contactar contigo.
Revisa el encuadre y el sonido
- Comprueba que no aparezcan otros clientes reflejados en espejos.
- Retira agendas, teléfonos y pantallas con datos personales.
- Escucha el audio antes de compartir: puede contener conversaciones privadas.
- No publiques imágenes de menores sin analizar previamente los requisitos aplicables.
Una alternativa sencilla
Puedes explicar un acabado con un maniquí, grabar tus herramientas o mostrar el espacio vacío. No identificar a personas reduce riesgos, aunque debes revisar siempre el contexto completo: tatuajes, voz o detalles del entorno también pueden identificar.
Esta guía es una lista editorial inicial, no un modelo de autorización ni asesoramiento jurídico. Consulta la Agencia Española de Protección de Datos y adapta tus documentos con ayuda profesional antes de publicar material de clientes.